domingo, 23 de diciembre de 2007

Desolación

Hay dolores que no se borran, existen recuerdos que se quedan marcados en la piel. Eres una piedra estancada en medio del mundo, estallan volcanes y explotan tus pulmones. Una ráfaga llega de algún lugar y sangras, mueres en medio de la nada, estas solo, la soledad es una fachada del destino, el amor no es bello, es dolor, sangre y muerte, el amor es una patada en tu costado que deja tus costillas hechas pedazos.

Llueve y hace frío, tus manos se retuercen por los calambres, no tienes refugio, el sol se ha ocultado, la sombra sigilosa y cruel cubre tu rostro. ¿Dime dónde quedaron tus juegos de niño?

Pasas horas mirando la televisión y ya no te preguntas nada, el amor se ha marchado dejándote acorralado en medio de nadas que flotan en tu cabeza.

Tienes tus sueños rotos y escupitajos debajo de la cama, un cuarto atiborrado de soledades, seis latas vacías, una cárcel que te ataja, un pedazo de pan viejo sobre un plato roto y sucio como tu vida.

Tienes los pies húmedos y la cabeza a punto de estallar, el cuerpo despedazado, un mapa sin rumbo, sin carreteras ni salidas, un dolor que ya no te deja dormir, te preguntas entonces si valió la pena jugarte la vida por un beso.

Te salpican los recuerdos dejando migajas tiradas por el suelo, te dejas caer retorciéndote; tu estas perdido en el vacío de la ausencia, dejas pasar hora tras hora, nada hay afuera que te dañe pero sientes miedo de salir, sientes tu piel sangrando y un temor te atrapa, ya no eres libre, te acusas por lo que no has hecho y para ser sinceros buscas en lo inútil respuestas a tus preguntas.

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