viernes, 28 de diciembre de 2007

Pesadilla

Pesan tus noches como pesan tus madrugadas, te acobardas ante la oscuridad y te escondes cuando hay luz, ¿De qué te estas ocultando? Mil respuestas no te sacan de una duda, mil dudas no te dan una respuesta.

No ves mas allá de donde quieres ver y en realidad piensas que no tienes porque preocuparte, ¿Qué puedes encontrar a lo lejos? Eres tan fuerte como un gusano y tan frágil como un sueño.

Son tus miedos los que te acorralan, son tus fantasmas los que te asustan, son tus palabras las que te envenenan, son tus esperanzas las que te estancan, crees haber vivido suficiente pero el mundo es hostil y escupe en tu cara, no eres más que fango y miseria .

Vas arrastrando una cruz y no te has dado cuenta, le tienes miedo a la verdad y prefieres el engaño, piensas que es mejor vivir entre mentiras que enfrentar lo que se te viene encima y para ser honesto prefieres vivir en la ignorancia a tener una certeza.

Le temes a la muerte y no te das cuenta que la vida es mas peligrosa; doblas tu cuerpo hacia dentro y lloras sobre tus mismos huesos; eres un perro ladrando a la luna pero la luna no te escucha. Eres una sombra sin dueño, una verdad creada con pequeñas mentiras; eres el espectro de lo que nunca has sido, te engañas creyendo que puedes llegar lejos pero tu camino se ha terminado y ahora sólo quedan espinas sin rosas.








domingo, 23 de diciembre de 2007

Desolación

Hay dolores que no se borran, existen recuerdos que se quedan marcados en la piel. Eres una piedra estancada en medio del mundo, estallan volcanes y explotan tus pulmones. Una ráfaga llega de algún lugar y sangras, mueres en medio de la nada, estas solo, la soledad es una fachada del destino, el amor no es bello, es dolor, sangre y muerte, el amor es una patada en tu costado que deja tus costillas hechas pedazos.

Llueve y hace frío, tus manos se retuercen por los calambres, no tienes refugio, el sol se ha ocultado, la sombra sigilosa y cruel cubre tu rostro. ¿Dime dónde quedaron tus juegos de niño?

Pasas horas mirando la televisión y ya no te preguntas nada, el amor se ha marchado dejándote acorralado en medio de nadas que flotan en tu cabeza.

Tienes tus sueños rotos y escupitajos debajo de la cama, un cuarto atiborrado de soledades, seis latas vacías, una cárcel que te ataja, un pedazo de pan viejo sobre un plato roto y sucio como tu vida.

Tienes los pies húmedos y la cabeza a punto de estallar, el cuerpo despedazado, un mapa sin rumbo, sin carreteras ni salidas, un dolor que ya no te deja dormir, te preguntas entonces si valió la pena jugarte la vida por un beso.

Te salpican los recuerdos dejando migajas tiradas por el suelo, te dejas caer retorciéndote; tu estas perdido en el vacío de la ausencia, dejas pasar hora tras hora, nada hay afuera que te dañe pero sientes miedo de salir, sientes tu piel sangrando y un temor te atrapa, ya no eres libre, te acusas por lo que no has hecho y para ser sinceros buscas en lo inútil respuestas a tus preguntas.

Disparos de Dios


Estoy convencido que de vez en cuando Dios se levanta inspirado y carga su revólver con balas que hieren pero no matan. Se sienta en la nube más cómoda y dispara hacia la tierra, un primer disparo certero, y el blanco no se da cuenta que está herido, un nuevo disparo una bala cae en nuestras esperanzas, otro disparo y rompe nuestros sueños, balas y balas que no matan pero hieren, de un Dios inspirado que descarga su revólver una y otra vez abriendo heridas para salvarnos de tener esperanzas.

-En la tierra los seres humanos seguirán caminando sin saber que han sido heridos y no lo sabrán jamás, ellos sólo irán por ahí hasta que un día la herida les hará tomar una recortada entre sus manos llevarla a sus bocas y... un fogonazo nada más, tan sólo un fogonazo.

Sí es verdad, ahora andamos solos y eso parece molesto, pero todos saben que es mejor, no confían en nadie, guardan los puñales y los revólveres bajo sus almohadas, cierran bien las ventanas y las puertas, sabes que Dios dispara balas que no matan pero hieren, la mentirosa tranquilidad de sus mundos se les vuelve dolorosa porque vivir no es más que un arpón atravesando la débil piel que cubre al amor.











Amo

Amo a una chica que se la pasa el día entero viendo la televisión, bebe cerveza, se inyecta heroína y piensa que hay una sombra justo detrás de ella, amortajando cada aliento que toma, vaciando todas sus promesas, señalándola con todos sus dedos, acribillando sus esperanzas; mi chica no esta mal de la cabeza, es que ella es una chica triste, lo juro. Tenía algo que marchaba. Ahora, ni siquiera puede pensar como antes.

Amo una chica que ha perdido el rumbo, algunas veces lanzaba su cuerpo contra los semáforos en rojo, pero sólo al principio, cuando pensaba que el amor era cuestión de vida o muerte, ahora suele decirme: Ten cuidado con las ruedas de la fortuna, porque la vida ha perdido su ruta y en esta época es mejor saber dónde pisar. No te embriagues de noche, porque la ciudad puede dejarte herido, y sobre todo desconfía de los que pasan junto a ti, porque podrían llevar una granada y volarte un brazo.

Amo una chica a quien las cosas ya no le van muy bien, puede que la muerte aparezca uno de estos días para llevarse su vida, la muerte elige con cuidado el momento para pegar, y siempre pega bajo, en el fondo sólo somos un montón de hombres y mujeres metidos en una burbuja. Mi chica tenía algo que andaba en dos direcciones y todo el combustible necesario. Pero ahora se la pasa el día viendo la televisión, bebe cerveza, se inyecta heroína mientras piensa que en realidad ya nada funciona.

Como perros hambrientos


Si la vida se pone pesada, ya sabes qué hacer: ¡cambia de canal!; si tus padres te dicen que te aman no lo dudes: ¡busca una segunda opinión!; si el amor se pone pesado salta antes que te atrape y corre lo más rápido que puedas, así que mejor compra un mapa de carretera, estudialo cuidadosamente, y sabrás que existen al menos siete caminos distintos por los que podrías escapar de él.


Evitemos los campos de batalla, esos que huelen a muerte, los que están manchados de sangre, no bebamos de esa sangre, no respiremos ese olor, no pensemos, pensar es doloroso y no podríamos sobrevivir con un dolor así.


No te asomes por la ventana una bala perdida puede estar volándote la cabeza, y para ser sinceros, por estos días el anonimato es mejor que la fama. A veces, es bueno tener en cuenta que fuera de casa nada se nos ha perdido, por el contrario, en la calle nos aguardan para aniquilarnos.


No entres a los templos, son mercados administrados por tipos avaros que negocian con tu desolación, no les compres la fe que te ofrecen, es una fe manipuladora; no permitas que manoseen el vació que arrastras desde hace tiempo, es mejor andar sin esperanzas que tener esperanzas falsas.


Siempre después de cruzar una esquina, anda con cuidado, de un hueco puede estar saliendo un asesino, de aquellos que por estos días han sido perdonados, y podría ser tu fin.


Evita las sombras, una luz pavorosa metida en un cajón puede golpear tus ojos y dejarte ciego.


Dios, el tiempo se nos ha llevado todo, devuélvenos también nuestros cadáveres, enséñanos también los asesinos, déjanos también en la mesa de noche un revólver y una pistola.

sábado, 22 de diciembre de 2007

Vendedor de Milagros


No pienses que estoy loco, creo que veo el mundo como tú no lo quieres mirar, cierras los ojos ante las minas mutilando, te tapas los oídos cuando las bombas estallan y te haces el ciego cuando los cilindros explotan. Pero no estoy loco es que veo la vida como tu no la quieres mirar.

Andas pregonando una doctrina extraña, una de esas mierdas tan dañinas como la televisión, te compraste una muñeca de látex para poder amar, le has puesto un nombre, le compras vestidos costosos, lencería de encaje, un lápiz labial rojo, collares y anillos con diamantes, le susurras al oído tus porquerías, metes tus sucias manos donde no hay calor y a veces te disfrazas como ella.

No pienses que estoy loco, creo que miro la vida como tú no la quieres mirar, me emborracho y a veces suelo cantar, no es que sea feliz, también tengo miedo, también estoy acorralado, también estoy derrotado, también se odiar, pero veo la vida como tú no la quieres mirar.

Pregonas tus ideas atiborradas de porquerías mentirosas, señalas con tu dedo culpable, juzgas con tu doble moral, atacas con tu crueldad lujuriosa y la disfrazas de santidad. Caminas sintiéndote un Dios y no eres más que un enfermo queriendo escupir tu sucia enfermedad, deseas meter en tu cama a las mujeres de tus devotos, violar a sus pequeñas hijas, romperles el culo y te masturbas pensando en ellas mientras pregonas tus falsas palabras de amor.

Vas luciendo tus vestido costosos, tus anillos en oro y tu pobre verdad, amas el dinero más que a tu ser supremo, mientes porque la mentira es tu única existencia, arrastras contigo la miseria de estar vivo, no eres más que el pobre reflejo de la oscuridad.

No pienses que estoy loco es que suelo ver la vida como tu no la quieres mirar.

Sin ley ni Dios ni Patria


Te la pasas el día entero viendo la televisión y tu cerebro esta estático, congelado, muerto; tus neuronas no se reaniman, están moribundas y tu mente queda inactiva.

Te cansaste de observar como caen las piezas y hoy sólo necesitas verlas desaparecer –pero desde cierta distancia-, los bombardeos ya no te derrumban, tantos muertos en el noticiero no te asfixian, existe una calmada desesperación, tienes las manos atadas y la boca amordazada ya no puedes gritar que el universo es hostil.

Dios, tú fuiste el testigo, los ojos, el testimonio incondicional de un mundo sumido en la angustia, atrapado sin salida en la desesperación. Tú lo viste y ahora lloras porque nada se puede hacer, pero no tienes la culpa, fuiste demasiado ingenuo, no sabías nada sobre el descontrol, el poder, la arrogancia, el terror, le envidia, el odio, la destrucción, el hambre y los cuerpos mutilados; creíste que podías crear el paraíso en este mundo, te equivocaste, de la mierda no nacen flores. Ahora te preguntas en qué fallaste, dónde estuvo el error, pero tú no tienes la culpa, la culpa es de nosotros tus propios hijos, de los jerarcas de tú iglesia: putos, pederastas, paranoicos, farsantes, facinerosos, fetiches, fanfarrones, sicópatas, sicarios de la fe, sanguijuelas, sucios gusanos, mienten en tu nombre, violan a nuestros niños, nos han robado la fe en ti, y la verdad es que te han creado a su imagen y semejanza, nos hicieron tenerte miedo, el oscurantismo, el espanto, el odio, la venganza, la masacre son su juego predilecto, pero tú no entras en ese juego, eres inocente, nadie puede condenarte.

No busques respuestas a preguntas que no las tienen, el mundo gira como un carrusel y tú estas fuera de él, es preferible que no envíes de nuevo a tú hijo, le puede ir peor, podría pisar una mina, morir en una emboscada, caer en medio de un bombardeo o ser manoseado por uno de esos tipos a los que les gusta el poder, entonces no podría ya redimir al hombre del horror de ser hombre.



Dispara si puedes




Te despiertas y descubres que ya no hay vuelta a tras, tu chica te ha abandonado por la chica de ojos grises que conoció en uno de esos bares llenos de chicos sin horizonte y chicas tristes, pero sabes que debe haber cosas peores que perder a una chica de tetas blancas; ahora has extraviado el ritmo y en realidad no tienes muy claro si aún es de noche, la noche se enciende y se apaga sin contar contigo. Así que pones los dedos sobre los interruptores e intentas controlar el tiempo. También imaginas que viene algo mejor y te quedas a esperar dentro de la cama.


Estas sudando y respirando y fijándote y pensando y hundiéndote en una oscuridad de la que ya no puedes salir. Parece como si estuvieras durmiendo en un sueño dentro de un sueño. Sientes que eres el fracaso y la derrota y estas intentando pensar por qué tú chica te abandono y por qué ese tipo que saludabas en las mañanas violo a su hija de dos años. Las oportunidades siempre fueron un problema para ti. Lo que necesitas es alguien fuerte que te guíe. Sordo, ciego, mudo y nacido para repetir, lo que necesitas es alguien fuerte que te utilice. En los templos te dicen: “Si quieres que tu alma vaya al cielo, confía en mí. No juzgues o cuestiones. Estás roto ahora, pero la fe puede curarte. Solamente haz lo que te digo. Deja que ponga mi sagrada mano sobre ti. Dios se transformará en mí. Cuando él habla en voz alta, habla a través de mí. Él tiene necesidades como yo. Los dos queremos violarte. Abre tus ojos y no te ciegues con su luz y sus mentiras. No permitas que te pase de nuevo, que la caída no duela tanto como estar vivo.


Has dejado de escuchar pasos dentro de tu cabeza. Cuando bajas a desayunar tu madre te pregunta que tal pasaste la noche y descubres que ella se metió en tus sueños, era la chica de cabello rojo, con ojos marrón y pecas en la nariz que te decía mientras bebían vodka barato, tirados en la acera que te le habías metido en sus sueños, había soñado que eras su hijo, tu habías jodido su vida y por eso iba a romper tus esperanzas. Así que miraste a tu madre, con su cuerpo descompuesto y su vida hecha una mierda, pensaste en abrazarla y pedirle perdón, pero tú eres un chico rudo y los chicos rudos no suelen pedir perdón a esas chicas frágiles.